Shakira está de regreso pero sin brillo con Dont wait UP

Shakira ha publicado esta semana su gran single de regreso en inglés después de 5 años, un ‘Don’t Wait Up’ escrito junto a la co-autora de ‘Don’t Start Now’ Emily Warren, y co-producido junto al responsable de la misma canción de Dua Lipa, Ian Kirkpatrick.

La jugada, en cambio, no parece haber sido suficiente para encandilar al público, y ‘Don’t Wait Up’ ha desaparecido del top 200 de Spotify incluso de los países latinos en cuestión de días. Salvo que la rescate TikTok o alguna presentación en vivo realmente apoteósica, parece imposible que el tema llegue a las listas británicas y estadounidenses, pero es que puede que ni llegue al top 100 español. ¿Merece Shakira este descalabro?

«Shakira se ha apuntado varios éxitos en los últimos tiempos: le salió bien subirse a lo último de Black Eyed Peas, pues por inexplicable que pueda parecer, estos siguen arrasando, y también la hemos visto triunfando en ‘Me gusta’ de Anuel AA. ‘Don’t Wait Up’ es su primer single en solitario en casi un lustro y por tanto el que tenía que ser un gran «comeback» tras el pelotazo dado por la cantante en la Super Bowl. De momento no lo está siendo, pero no sorprendería que este se convirtiera en uno de los muchos sleepers que Shakira ha ido acumulando a lo largo de su carrera.

En lugar de volver con otro reggaetoncito u otro vallenato, fórmula cada vez más agotada, la cantante colombiana se sube a la moda 90’s que tanto se ha visto recientemente a través de samples y beats, desde el mainstream (los mismos Black Eyed Peas) al underground , y lo cierto es que le sienta muy bien a su voz y a la melodía, que brilla en esas notas  y en ese puente de piano house. Irresistible como tantos «one hit wonders» noventeros.

«Shakira se ha fabricado junto a Ian Kirkpatrick este ‘Don’t Wait Up’ con ínfulas de ser el «perfecto hit 2021». ¿Synth-pop y neones ochenteros? Check. ¿Eurodance noventero? Check. ¿Gancho pegadizo (el riff de teclado)? Check. ¿Estribillo memorable? Pues aquí es cuando empieza a fallar la cosa, porque al tercer o cuarto «don’t wait up», la atención ya se va a otra cosa. Y es que este ‘Don’t Wait Up’ está milimétricamente pensado y facturado, pero es excesivamente repetitivo, escasamente imaginativo y carece del fulgor que sí tenían los macrohits de Dua Lipa (su referente obvio). Y lo peor es que, sin llegar a los tres minutos y medio, se hace interminable».


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